Herem se resuelve como arjé en sentido aumentado de néctar esencial de un tipo de filosofía deleznable, entrópica, oscura, dolorosa, maldita. El término encuentra cabida en antiguas tradiciones lingüísticas en referencia a lo protervo, a lo ajeno y lo exiliado; no obstante se hace uso del mismo en razón de un modo de centralizar la savia sórdida de cada uno de los autores que se consideran Filósofos Malditos, más aún, cualquier autor que posea una irrupción iracunda en contra de las buenas costumbres, la política, la religión y por supuesto Dios. Herem, de este modo, es la abyección filosófica y artística de cruentos pensadores.

Retomando esta filosofía, construimos y desarrollamos un Círculo de Estudios Especializados que busca abrir senderos más allá de los de las academias filosóficas tradicionales. Una Escuela de Sabiduría, como querrían nuestros antiguos, la cual retome lo mejor de las metodologías y los principios académicos, pero sin limitarse ni circunscribirse a ellos. Ahí es donde Herem asume su etimología de “fuera de los límites”. De lo que se trata de es liberar a la filosofía del yugo que las “buenas consciencias” han impuesto sobre ella, de liberarnos a nosotros mismos, a nuestros deseos y pensamientos, de liberar a nuestros “olvidados”, esos pensadores desterrados y escupidos. Para ello surge este esfuerzo, esta lucha, la cual se desarrolla en varios proyectos, siendo, la columna vertebral de ellos, el de Los Filósofos Malditos. Esta es nuestra bandera y ellos nuestras armas.